viernes, 20 de septiembre de 2013
CAPÍTULO 3 -------: EL CASTIGO.
<<Tener la extraña intuición de que tus líderes te observan es un tanto extraño.
Piensas continuamente ¿a mí? ¿Qué tendría yo de especial? ¿Por qué de entre los millones entre los cuales pueden optar justamente su ojo divino ha ido a parar a mi espalda? ¿Serán imaginaciones mías? Interpelaciones para las que uno nunca obtendrá respuesta alguna.
Asimismo ni siquiera avisan (un sencillo ‘’ ¡oye! No metas las alas en asuntos que no te conciernen porque podrías acabar lamentándolo’’ no vendría nada mal), pero no, simplemente lo notas.
Y vives tu vida ignorando por completo que eres uno de sus elegidos, que no eres de la gran mayoría, desconociendo que a lo mejor todo lo que piensas que te proporciona seguridad y estabilidad no es mas que un enorme y coordinado engaño. Que tu sociedad se resquebraja y que lo único que se te permite ser es un mero y ordinario observador… a no ser que tú seas el observado. Porque si lo eres, créeme cuando te digo que lo que eres es un problema. ¿Y que se hace con los problemas?
Eliminarlos. >>
‘’Info nº57, Edificicación Sureste. Valle de los Posibles. Año 32 Siglo 79 Luz diurna’’
‘’Los noto Azarel’’ – sus alas doradas se perdían de vista entre aquella molesta niebla. Intentaba seguir su paso pero me resultaba terriblemente agotador entre los miles de cuerpos que levitaban sobre el valle.
‘’Esas divagaciones tuyas acabaran llevándote a la locura’’
‘’ ¡No son divagaciones! Te lo digo muy en serio, hace cosa de dos semanas empecé a entrever la presencia de mas entes en los mismos espacios que frecuentaba, no obstante en los lugares demasiado concurridos, toma de ejemplo este mismo, su presencia desaparece. Y solo vuelve una vez me vuelvo a encontrar, únicamente, en mi propia compañía’’
‘’ ¿Ahora no los notas?’’ –en mi cabeza sonó mas como una afirmación que como pregunta pero aun así respondí con un seco ‘’ ¿Tú es que no me escuchas?’’
‘’Deliazel, en mi humilde opinión creo que los exámenes te mantienen sometida a un excesivo estrés. Deberías tomarte una tarde libre’’ – viró bruscamente en el siguiente cruce provocando que le perdiera de nuevo de vista.
Un cuerpo colisionó fuertemente contra el mío pero no recibí ninguna honda de disculpa mental por su parte.
‘’Malditos Ángeles sin vergüenzas, no sabes con que ganas espero por el plan de asalto al crepúsculo de mañana. Van a aprender a mirar a un ángel menor dos veces antes de golpearlo y después largarse como si nada’’ –lancé mi honda mental a nadie en particular con al esperanza de que Azarel no se encontrara en el radio de receptor y mi mensaje se perdiera entre los miles que circulaban por la red divina en ese momento.
Nunca fui un ángel con suerte.
‘’No sé para que te cuento nada’’ – su respuesta me llegó al segundo justamente en el mismo momento en el que lograba visualizaba un par de ojos horanios en la otra punta del cruce.
‘’Yo si lo sé, me lo contaste por que me necesitas’’ – levité rápidamente hasta situarme a su lado.
‘’Sí, lo que mas necesitaba era a una joven angelina menor de tan solo ciento diez años con la misma experiencia en las revueltas que yo como orador’’
‘’ ¡Eh! No rebajes tus habilidades, cuando quieres orar lo haces realmente bien. Dios estaría orgulloso’’
‘’Dios hace años que no escucha nuestras oraciones’’ – me respondió con cara de poker.
‘’Estoy segura de que las mías sí. La semana pasada pedí a Dios que mi ‘’halo’’ apareciera en el info. 67 (justo donde se celebraba mi penúltimo examen) debido a que se encontraba… digamos… ‘’en un lugar desconocido’’ y ¿adivina donde apareció?’’
‘’En tu cabeza’’
‘’Pero me di cuenta de ello en el info. 37, por lo que acertó, eso ángel mío, es una señal’’
‘’Esa es otra razón por la que te pedí que te unieras, tu sentido del humor’’
‘’Y porque sabíais que aceptaría de buen grado…
‘’E inmediatamente no lo olvides’’
‘’No, no lo olvido’’ – lo miré de reojo y recité mi lema propio– ‘’somos los Ángeles vengadores, dispuestos a luchar por los derechos de los mas desfavorecidos’’-alcé los puños al aire.
‘’Tienes un extraño sentimiento arraigado en lo mas profundo de ti con respecto a nuestra medida’’ – sus largos cabellos dorados se esparcieron tras su cabeza mientras se ponía de nuevo en marcha. – ‘’Es raro ver eso en un ángel menor’’-llegamos finalmente a nuestro destino. ‘’La sala de pruebas A’’ En el edificio de consultas donde tendría lugar finalmente mi ultimo examen para evaluar mi nivel como ángel de la guarda. Levitamos hacia el interior y me encontré con una decena de puertas del mismo color horanio. Mi puerta debía de ser (solo a mi vista) de color glauco. La tercera a mi izquierda.
‘’Lo que si que resulta un poco raro son las presencias que me observan…
‘’Que Dios me conceda paciencia’’ – y acto seguido revolvió cariñosamente mi cabello. Dejándome sola en aquella sala del color de algunas estrellas.
‘’No es lo que mas necesitamos de Dios en este momento’’ – me dije a mi misma mientras aquel conocido escalofrío sacudía mi columna vertebral, indicándome que no estaba en aquella sola.
‘’Info nº99. Sala penitenciaria. Año 47 Siglo 80 Luz vespertina’’
El dolor llegó mucho después de lo que me explicaron. Como millones de pequeñas cuchillas seccionando cada parte de tu ser. Desgarrando tu alma lentamente. Sentí la sangre empezar a deslizarse por mi piel, líquida y cálida. Aquel dolor podría haberse asemejado al que se siente cuando te segan una pierna o un brazo, ‘’podría’’ pero la realidad era como mínimo el doble de peor. Me permitieron el lujo de gritar y gustosamente lo hice (algo muy poco común ya que llevaba sin escuchar mi voz un siglo aproximadamente). Era el único síntoma de que la sangría que se me estaba realizando no había acabado con mi vida aún. Aun. Aun. Aun. Me seguía repitiendo.
Seguía en el lado del río de los no difuntos. Aunque ahora la sensación era más parecida a estar ahogándose en él. En un punto intermedio entre lo inmortal y lo mortal.
Continué gritando.
Grité hasta que me quedé sin voz.
Y una vez sucedió ya nada importó.
No sentí más dolor.
Solo vacío. Algo tan desgarrador e inhumano que haría estremecerse al mismo diablo.
Claro que nosotros no somos humanos.
Y solo Dios podría hacer estremecer al diablo.
Condenado a sus hijos angelicales al mismo destino que lucifer.
Vida inmortal en tierra sólida. Tierra del infierno.
Y por si fuera poco castigo la mayor de las torturas.
La amputación de sus alas a dicho ángel.
154 U.S. 395 Business, Carson City, Nevada, Estados Unidos 9:38
Me desperté gritando. Carecía de voluntad para parar. Una especie de piel de seda cubría mi dolorido cuerpo y se pegaba a mí debido al sudor que bañaba cada poro de mi cuerpo. Nada más cubría mi figura.
Mi tronco se enderezó presa de una extraña angustia, mi cuerpo se desplazó fuera de aquella estructura que se amoldaba a mi peso y me precipité al suelo.
No era dueña de mi cuerpo. Mi respiración escapaba de forma irregular formando pequeñas nubes de vaho.
Una puerta se abrió, pero mis ojos desenfocados apenas pudieron vislumbrar la identidad del ser.
-Oh dios del cielo – balbuceó - ¡Eric! ¡Rápido!
Espasmos recorrían mi cuerpo mientras me retorcía en el suelo.
Algo gélido se posó sobre mi nariz.
-¡La sangre Eric! ¡La sangre!
Los espasmos pararon. Algo blanco revoloteó a mí alrededor. Y logré que mis piernas se mantuvieran rectas mientras me alzaba lentamente del piso. Me giré y vi lo que había causado aquel tono poco condesciende.
La superficie en la que había despertado se había teñido de un fuerte color rojo. Rojo sangre. Tal era la cantidad que goteaba en el suelo, formando densos charcos.
Asimismo de la nada surgían pequeños copos de agua helada. ‘’Nix’’‘’Nieve’’ <<Agua helada que se desprende de las nubes en cristales sumamente pequeños, los cuales, agrupándose al caer, llegan al suelo en copos blancos. >>que al mezclarse con la sangre producían un extraño efecto. Volvían a alzarse hacia el techo teñidos de escarlata. Observé la escena hasta que solo había copos rubís pululando por la estancia. Miles de ellos.
-En el nombre del Señor… - murmuró Rose dando a conocer su silueta– Tienes que irte.
-Rosaline…
-¡Es cierto!, yo… - sus manos se alzaron hacia su cara, sus ojos permanecían perplejos y asustados- esto no es normal Eric – se volvió hacia su pareja – esto significa algo ¿Entiendes? Y no quiero que nosotros nos veamos en medio.
-¡Pero mamá! – Luca estaba ahora apoyado contra el marco de la puerta, no había percibido su presencia – si nos ha encontrado a nosotros es por algo.
-¡NO! – Gritó - ¡Estos seres… lo que sean, tienen que irse! No voy a alojarlos mas en mi casa y es mi ultima palabra.
Los copos se posaban en su oscura cabellera dándole a la escena un toque sádico y aterrador.
Luca murmuró algo inteligible y salió apresurado fuera de mi vista. Rose se volvió hacia mi.
-Vete.
Asentí. Me giré hacia la‘’ventana’’ <<Abertura más o menos elevada sobre el suelo, que se deja en una pared para dar luz y ventilación. >> Y salté.
* * *
154 U.S. 395 Business, Carson City, Nevada, Estados Unidos 11:23
-¡Espera!
Mis pies se detuvieron en medio de una zancada y me giré hacia al voz. Llevaba caminando un buen trecho de carretera, el paisaje de casas adosadas que me sorprendió al salir de la casa, había sido sustituido por uno mas conocido, el paisaje montañoso que vi en mi primer día.
-Deliazel – se aferró a mí como si fuera a desaparecer de un momento a otro. – mujer, no puedes salir así de las casas. -La voz de Alice sonaba entrecortada – y menos en paños menores.
Observe mi cuerpo desnudo pero no vi en el nada inquietante.
-Visteté – me ofreció unas pieles semejantes a las que ella llevaba sobre la piel y se giró. – venga chica, no tengo todo el día.
Me apresuré a cubrirme imitando la forma en la que llevaba cada prenda mientras tamborileaba con un pie sobre la acera.
-No se lo que has hecho – prosiguió- pero les has cagado de miedo, nos han echado a ambas de la casa.
Asentí y esperé a que volviera a girarse para encararme.
-Menos mal que tu angelical presencia tiene encandilado al chico moreno – mi ceño se frunció ligeramente, no entendía la expresión ‘’encandilar’’ – es eso o que le hemos dado lástima. En fin, el caso es que quiere que nos quedemos en la casa que tienen el la playa, me ha dicho que solo van muy de vez en cuando y que así podrá escaparse a vernos cada día.
Se giró y me miró. Pareció malinterpretar mi expresión confusa.
-Si lo sé yo también pensé ‘’ ¿Cómo demonios...? ui perdón, ¿esa palabra es sacrilegio o algo? – alzó las cejas.
Aquello me pareció divertido. Negué con la cabeza.
-Salvada – dijo frunciendo los labios hacia arriba- bueno como iba diciendo, yo también pensé ¿como demonios va a cruzar medio estado diariamente? Bien, respira, porque lo mejor de todo es como en unos días comienza de nuevo la universidad junto con sus hermanastros y casualmente esta terriblemente cerca de esta…. – me miró con los ojos brillantes.
Yo la miré más fijamente.
-Oh vamos, ¿no lo adivinas? Bueno pues el notición es que ¿Dónde crees que se alojan durante todo el semestre? En realidad sería ¿Por qué crees que tiene una casa en California viviendo en Nevada?
Empezaba a encajar aquellas piezas mundanas.
-Oh si amiga mía, van a vivir con nosotras – chilló. – exactamente lo que hacen los humanos normales. Nada de dragones ni ángeles durante lo que estemos allí, obviamente no vamos a estar aprovechándonos toda la vida, pasado un tiempo buscaremos algún trabajo y les rentaremos la casa…
Espera, espera, espera, ¿había oído bien? ¿Se había referido a nosotras en plural? Yo no estaba en aquella atmósfera porque si, tenía un propósito por delante. Un encargo celestial. Algo que haría que todo mereciese la pena. Pero para llevarlo a cabo necesitaba integración, conocimientos…. Y pasar algún tiempo con aquellos jóvenes humanos no parecía un mal modo de comenzar…
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